Aparato locomotor parte I: el músculo

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Hemos estado hablando sobre si el crossfit es lesivo o no, pero ¿sabemos cómo funciona nuestro cuerpo? ¿Sabemos cómo actúan nuestros músculos? ¿Cuál es el trabajo de nuestro sistema muscular esquelético?

Solamente mostramos interés por nuestros músculos cuando nos incapacitan  para realizar nuestros entrenos o directamente cuando ya nos obligan a parar, de modo que con este post quiero darte unas nociones básicas de anatomía, en lo que a musculatura se refiere.

El aparato locomotor se compone de dos sistemas: el sistema esquelético y el sistema músculo-esquelético.

El sistema músculo esquelético, que es en el que voy a explicar a continuación, es el elemento activo del aparato locomotor. Los músculos se insertan en los huesos, normalmente mediante tendones, y cuando se contraen producen movimiento, además de mantener la postura. Además, generan calor para mantener la temperatura corporal.

Función

Se caracteriza por transformar la energía química (ATP) en energía mecánica para producir movimiento. Es un tejido voluntario (lo contraemos a nuestra voluntad) que forma, junto con el sistema nervioso, la parte activa del aparato locomotor. Las funciones son las siguientes:

  • Proporciona movimiento (snatch, burpees, box jump…)
  • Da estabilidad y mantenimiento de la postura (cuando nos quedamos mirando la barra cansados pensando en que no queremos más, posiciones de isométrico…)
  • Termogénesis (producción de calor): las contracciones musculares generan hasta el 85% del calor total del organismo  (principio de sudoración)

Propiedades

Al ser la parte activa del aparato locomotor, las contracciones musculares nos permiten hacer todas las actividades cotidianas: caminar, correr ,saltar, etc.

El músculo se caracteriza por tener las siguientes propiedades:

  • Excitabilidad: responde a estímulos químicos contrayéndose
  • Contractibilidad: se acorta y genera fuerza para realizar movimiento
  • Extensibilidad: capacidad de estirarse sin lesionarse.
  • Viscoelasticidad: la propiedad elástica ayuda a que vuelva a recuperar su forma después de un estiramiento, pero no lo hace de inmediato por la propiedad viscosa. Como tejido biológico, el músculo se adapta a los estímulos, por ejemplo, después de muchas contracciones sin estirar, el músculo se acorta.

El origen del movimiento

Para comprender el movimiento de nuestro cuerpo es necesario saber cómo se contraen nuestros músculos.

Todos los músculos tienen una parte llamada origen y otra llamada inserción. El acercamiento de estas dos partes mediante el acortamiento del músculo (contracción) es lo que genera el movimiento.

La parte del músculo llamada origen es donde nace el músculo y es también la parte inmóvil del mismo, pero la parte llamada inserción es donde muere el músculo en forma de tendón y esta parte es la móvil del mismo.

En algunos músculos podemos tener dos o más puntos de origen. Los músculos más conocidos y fácil de entender son los siguientes:

  • Dos puntos (“bi”): bíceps
  • Tres puntos (“Tri”): tríceps
  • Cuatro puntos (“cuadri”): cuádriceps

También podemos encontrarnos casos en los que que haya músculos que también tengan movimiento de inserción a origen, pero son menos comunes. La mayoría de estos casos suelen ser músculos con una función auxiliar de respiración o que estén situados en alguna zona del cuerpo la cual tenga mucha movilidad, y albergan varias articulaciones.

Composición

Para comprender mejor el funcionamiento de nuestro cuerpo, sus movimientos y sus lesiones, debemos saber cómo se divide el músculo en sus diferentes agrupaciones de fibras.

La unidad más pequeña que encontramos en cualquiera de nuestros músculos es la fibra. La fibra muscular, o también conocida como miocito, es una célula fusiforme (de forma alargada y con las extremidades más estrechas que en el centro) y multinucleada (posee varios núcleos) con capacidad de poder contraerse. En su interior se encuentra un complejo entramado proteico de fibras llamadas actina y miosina, cuya principal propiedad es la contractibilidad. Esta propiedad consiste en acortar su longitud cuando el músculo es sometido a un estímulo físico, químico, eléctrico o mecánico.

Las fibras se disponen paralelamente y suelen estar agrupadas en pequeños grupos llamados fascículos o haces. Las fibras individuales, los fascículos y el músculo en su conjunto están rodeados por tejido conjuntivo. El tejido conjuntivo denso que rodea todo el músculo se llama epimisio, el que rodea a cada fascículo o haz se denomina perimisio y el que rodea a cada fibra individual es el endomisio.

Tipos de tejido muscular

Aunque pensemos que todo tipo de tejido es igual, con la misma composición y características, no es así. Existen tres tipos de tejido muscular: liso, esquelético y cardiaco.

Músculo liso

El músculo liso se localiza en la piel, órganos internos, aparato reproductor, grandes vasos sanguíneos y aparato excretor. El tejido visceral o involuntario está compuesto de células con forma de huso (antiguo instrumento utilizado para hilar) con un núcleo central, que carecen de estrías transversales aunque muestran débiles estrías longitudinales. El estímulo para la contracción de los músculos lisos está inervado por el sistema nervioso vegetativo.

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Tejido muscular esquelético o estriado

Es el tejido más común de nuestro cuerpo, con la forma de las fibras y características ya citadas. El tejido muscular recibe los estímulos (internos) por medio de los nervios, los cuales salen del sistema central (columna vertebral) llegando a cada uno de ellos. Debido a esta peculiaridad, la de poder controlarlos mediante estímulos, se dice que son músculos voluntarios.  La mayor parte de los músculos están unidos a zonas del esqueleto mediante inserciones de tejido, llamadas tendones. Los músculos forman la mayor parte de la masa corporal de los vertebrados.

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Músculo cardíaco

Este tipo de tejido muscular forma la mayor parte del corazón. Las células o fibras presentan estriaciones longitudinales y transversales imperfectas. El músculo cardiaco carece de control voluntario. Está inervado por el sistema nervioso vegetativo, los impulsos procedentes de él sólo aumentan o disminuyen su actividad según la necesidad de sangre con oxígeno que necesiten nuestros músculos en ese momento.

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Clasificación de los músculos según la forma

La clasificación más curiosa que podemos encontrar de los músculos es por su forma, aunque también lo podemos encontrar según su tipo de control o por el tipo de movimiento que realicen.

Clasificarlos por la forma nos ayuda a comprender de una mejor manera cómo realizan los movimientos y en qué dirección van las fibras.

  • Largos: son músculos cuya longitud es mayor a su anchura. Pueden dividirse a su vez en músculos largos fusiformes y músculos largos planos. Por ejemplo: Sartorio.
  • Cortos: músculos de poca longitud, independientemente de su forma. Por ejemplo:  romboides.
  • Anchos: suelen ser delgados y aplanados. Por ejemplo: dorsal ancho de la espalda.
  • Fusiformes: músculos largos más gruesos en la parte central (forma de huso). Por ejemplo: bíceps.
  • Planos: son músculos aplanados, largos o cortos, pero generalmente anchos. Por ejemplo:  recto del abdomen.
  • Abanicoides: las fibras musculares se disponen en abanico. Por ejemplo: pectorales.
  • Circulares: son músculos con forma de aro. Todos los esfínteres suelen estar asociados a un músculo circular. Por ejemplo: el píloro.
  • Orbiculares: son músculos alargados y que dejan un orificio en el centro; se podría decir que están entre los músculos fusiformes y circulares. Por ejemplo: los músculos de los labios que permiten abrir y cerrar la boca o los músculos de los párpados.
- Colaboradores -
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Iván García - Fisioterapeuta deportivo
Fisioterapeuta, profesor de pilates, trx, crossfit level 1, entrenador personal, nutricionista deportivo y estudiante de osteopatía. Especializado en la terapia deportiva y al entrenamiento fucional y personal

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