Marta Arenas: “Teníamos que hacer algo para potenciar que estamos aquí y que el CrossFit nos hace fuertes”

Atleta dando el máximo en Fight Like a Woman 2022 / Imagen: @fittestpics
Fight Like a Woman es un proyecto que nace con el objetivo de convertir “los boxes en lugares seguros” para las mujeres víctimas de violencia de género 

Cuando se habla de CrossFit, se habla de mucho más que el mero desarrollo de tus capacidades físicas. Esta disciplina va dada de la mano del aprendizaje, la autosuperación y, sobre todo, la unión. Tres pilares que hicieron que Marta Arenas (1990, Barcelona) – más conocida como Sissi – viera en él el medio ideal para ayudar a todas aquellas mujeres que han sido – o son – víctimas de violencia de género. La iniciativa Fight Like a Woman se establece como vía para concienciar y ha permitido que la comunidad contribuya haciendo lo que mejor se le da: sufrir en cada WOD.  

¿Cómo surge este proyecto?

Salió porque estábamos en el box tres chicas hablando de que había una situación de maltrato. Todo el mundo lo sabía y nadie lo decía. Con diferentes edades, ¿cómo podía ser que las tres hubiésemos tenido algún episodio de maltrato? Teníamos que hacer algo para potenciar que estamos aquí y que el CrossFit nos hace fuertes. Lo vi claro. Pero no quería hacer algo que solo incluyera a las mujeres. Al final si queremos ser fuertes es porque ellos también entienden el concepto de que tienen que dejarnos crecer. Y ser. No queremos más, queremos igualdad.  

“Fight es la visión femenina en el CrossFit”. 

¿Qué piensas de la acogida que ha tenido, tanto a nivel social como de colaboradores?

Yo estoy en shock. Estoy muy feliz porque me doy cuenta de que los chicos han tirado mucho del carro. Las chicas suelen estar un poco cohibidas y ellos ha sido como “No. Vamos a ir. Y quiero que brilles”. Me ha sorprendido gratamente porque es lo que quería al hacerlo mixto. Y las marcas que están poniendo su sello al final lo que están haciendo es decir: “No toleramos situaciones de machismo. Queremos erradicarlo”. Ponen un granito de arena que a nosotros nos ayuda un montón porque partimos de cero. Dan visibilidad y apoyan en algo que no debería existir. Gracias a las marcas y a las iniciativas del 25N y del 8M estamos financiándolo. 

Compañerismo durante la competición / Imagen: @fittestpics

¿Cómo fue el desarrollo de esos mini-proyectos? 

El 8M fue muy bien. Nos ayudó mucho Albert Naugle de FitSport. Queremos repetirlo. Poner un objetivo en el box y que cada persona haga dos o tres burpees y donen dos o tres euros. Al final esto es Fight: que haciendo algo muy pequeño se consiga un gran cambio. Para el 25N lo que queríamos hacer era potenciar a las atletas. Les escribí y les dije: “Quiero que hagáis un WOD que os identifique y que la gente os conozca con él”. Cinco WOD y pusimos un euro por cada uno para inscribirse. No es ‘dinero’, sino ‘conciencia’ lo que quiero. 

Todos vuestros WOD tienen nombres de mujeres. En el 25N eran conocidos, pero los de la edición pasada, ¿se deben también a personas especiales?

Los clasificatorios del año pasado fueron aleatorios, pero en la competición todos los nombres tienen un significado. ‘Alma’ es mi mejor amiga. Siempre ha estado ahí, así que se merecía empezar con ella. El ‘WOD K’ es por una de las chicas de la Asociación que me llevo como amiga. Es tan fuerte que lo tuve claro. ‘África’ es porque en los talleres el 95% de las chicas vienen de allí. ‘Felicidad’ – el de la final –  es de mi madre. ‘Alicia’ es mi compañera de Fight. No lo sabía y se encontró con que tenía su nombre cuando se anunciaron. ‘Mar’ – el del kayak – además de por la ironía es por todas las personas que han tenido que buscar una vida mejor y que han muerto allí. ‘Mercedes’ fue porque la marca nos ayudó.   

¿Cómo fue para ellas el ver su nombre como reflejo de fortaleza?

Duro. Muchas lágrimas. Además las chicas con las que trabajamos y de la Asociación estuvieron presentes. Cuando ellas estuvieron allí fue para mí la mejor parte. Cuando se enteró ‘K’ le encantó. Mi amiga lloró también un poquito y, sobre todo, Alicia porque no se lo esperaba. Al final todos los que estamos lo hacemos con el corazón. Y si tu lo haces así, no puede salir mal. 

Incluís otras actividades para ayudar a las mujeres. ¿Cómo se llevan a cabo?

Con In Reset hacemos talleres online de defensa personal femenina. Las que quieren inscribirse nos escriben y nosotros las derivamos, o van directamente de la parte de Fight. Además, trabajamos con ayuntamientos para potenciar lo que es el CrossFit, sobre todo, para llamar a una parte de la población que a lo mejor nunca ha hecho deporte. 

“Al final estoy en Fight para poder dejarlo y poder decir que he logrado un cambio”. 

¿El CrossFit sirve entonces como punto para que luego puedan derivar [si quieren] a otros ámbitos o se ayuda desde él siguiendo un método concreto?

No tenemos a nadie que se haya ido por otras ramas, pero no es algo que dependa de nosotros. Ellas practican o entrenan y deciden. Estamos abiertos a ayudar a cualquier chica que quiera empezar, pero que por su background no pueda. Buscamos qué centro está mejor, contactamos con ellos – manteniendo la privacidad – y vemos quién está de coach. Las acompañamos en las primeras clases y nos aseguramos de que estén bien. Después las dejamos volar. 

Los beneficios recaudados, ¿a qué asociaciones u objetivos van destinados?

El año pasado donamos todo el dinero a la asociación In Via, con la que empezamos y seguiremos haciendo los talleres. Está solo en Cataluña y mantenemos esta vía, pero si nos contactan de otras partes queremos – desde Fight que ahora somos una asociación –  seguir pagando sus cuotas. Si alguna mujer maltratada quiere empezar y no sabe cómo (por miedo; problemas o  porque está en un centro de acogida) contacta y nosotros la derivamos al mejor centro que haya. Y, si no puede, con el dinero recaudado pagamos sus cuotas en gimnasios o cualquier otra actividad deportiva. 

Sissi con la camiseta de la primera edición.

¿Alguna historia que sirva como esperanza, como ejemplo de que se puede salir? 

Al final hay que darse tiempo. Lo que hay que decir es: “Estoy aquí. No te juzgamos. Qué necesitas. Cómo te sientes. Qué puedo hacer por ti”. Para la gente que en el box vea situaciones que ‘huelen mal’: Avisa. Párales los pies. 

Sissi ya lo afirmaba desde el principio: “Al final estoy aquí, pero quiero que se erradique esta situación para poder dejarlo. Ese es mi sueño”. Y es que, la desaparición de Fight Like a Woman implicaría que ninguna mujer más sería víctima de esta violencia. Mientras es ‘objetivo’ y no ‘realidad’ cada vez son más quienes se suman a estas iniciativas que buscan cambios. Para todos aquellos que quieran colaborar pueden hacerlo a través de donaciones o mediante la compra de merchandising. Pero, sobre todo, “que participes y seas parte”. 

Si eres víctima de violencia de género puedes buscar ayuda a través del 016, Fight Like a Woman, In Via u otras asociaciones relacionadas. No estás sola.

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